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La soledad...
La soledad es una oportunidasd para conectarte con tu yo interior, es una oportunidad para ir lentamente abriendo los sentidos a los dolores internos, las arrugas encubiertas, el olor perdido. Para empezar a renacer, primero busca el silencio, la marca de que solo te tienes a ti mismo. Entonces, toca desterrar el miedo. Toca respirar profundo, vaciar tus ojos de lágrimas y esperar. Esperar con al espíritu activo, con las puertas abiertas, con los sentidos agudos y el corazón en la punta de los dedos.
Respira profundo, respira. Es presente que ya pasó.
He encontrado una perla:

Soy hoy, un poco más feliz que ayer. Me siento más cerca de mi misma. He encontrado una perla: www.alexrovira.com
Tengo las manos abiertas, y el corazon batiendo rápido y fuerte que casi se me sale del pecho. He visto las cosas claras, y mi lado oscuro y cobarde. Quede sola ante el silencio y con miles de preguntas. Cerré los labios y tragué sentimientos. Traicioné mis plantas y el mundo se tambaleo de dolor. Menti muchas veces a gritos para convertir en verdad. Puse los ojos en el cielo, y ya estaba en la nube. Pedí, pedí con todas las fuerzas de mi inconsciente y se me abrió el pozo. Me vi reflejada en el fondo, rodeada de oscuridad y el temblor del punto de la onda. 24 horas de adsurdos, llenado un vacío de catedral y ruinas de futuro. Ahora, tengo miedo, pero sonrio. Me estoy acercando, voy despacio, no quiero que se escape mi yo.
Gracias!!!
Una prostituta con principios
Sentada en la esquina de la barra mira sus altos y agudos tacones rojos. El maquillaje corrido por el rostro, Sylvia observa su copa medio vacía, mientras se acaricia el bajo vientre.
Mira por la ventana, y marchan ante sus ojos los personajes marginales de todas las noches. Las muchachitas compiten por la clientela. Los autos lujosos del centro pasean despacio. Los choferes se toman su tiempo para seleccionar, mientras las luces de neón, hacen que cambien de color, y parezcan coches mutantes traídos del infierno.
Hace varias semanas Sylvia siente como si le clavaran cuchillas en el vientre, a veces tan fuerte, que no puede sostenerse en pie. Por suerte, los dolores nunca duran más de cinco minutos, pero la asaltan por sorpresa hasta cinco veces en el día. La última vez, estaba con un cliente. Como es de muy mala espina sacar penas mientras ellos disfrutan, cerró con fuerza los ojos, pero no puedo sofocar una mueca de disgusto. El cliente, por supuesto, creyendo que era el motivador de su expresión de angustia, la sacó de la habitación, después de una golpiza e injurias, y lo peor, sin un centavo en la cartera.
Por suerte hoy era viernes. Los viernes siempre la buscaba Patricio. Bueno, así decía que se llamaba, tal vez fuera un nombre falso. Patricio era un hombre calvo, bastante grueso, y rostro de carcelero pero tierno y apasionado en la cama como un adolescente; tanto, que lloraba mientras le hacia el sexo. Lo mejor de Patricio era que pagaba bien, y con regalos incluidos; además sus hábitos refinados y sus movimientos elegantes la hacían sentirse una dama a su lado.
Hubo un tiempo en que se creyó enamorada. Lo esperaba cada viernes con cierto deseo. Patricio le pedía que bailara, o que se maquillara, siempre de pie sobre la cama. El la observaba con rostro inexpresivo desde un rincón de la habitación durante unos minutos y luego se lanzaba tembloroso sobre ella, como si entre cada encuentro hubiese transcurrido un año, y no cinco días.
Todo era casi perfecto. Patricio nunca hablaba sobre él. Tampoco le permitía a ella hablar sobre sí, menos de los dos. Solo se miraban, y Sylvia debía entender. Al principio, este mutismo le producía incomodidad, después se acostumbró. Patricio le regala flores, flores cuyos pétalos destruía y luego se los hacía colocar entre los muslos como un cementerio de jardín.
Sylvia sale del ensimismamiento. Termina de un sorbo lo que queda en la copa, y se va al baño del bar, para retocarse el maquillaje y esperar a Patricio. Ya en la habitación, juntos, todo marcha según la rutina: silencio, pasión, elegancia y súbito, dolor. Sylvia emite un agudo quejido. Patricio se incorpora extrañado y trata de leer en el rostro de ella: Sylvia suda, le corren lágrimas por los pómulos y libre del peso del hombre, hace de su cuerpo un ovillo y coloca ambas manos sobre su vientre, como si lo recogiera tras un desgarrón. .
Patricio sin hablar le retira las manos de la zona dolorosa y con la firmeza de quien conoce, palpa, examina. Sylvia le pregunta si es doctor. Patricio asiente breve. Mira con desconfianza a Sylvia mientras le dice que debe buscar un médico pronto. Se levanta y como si temiera al contagio camina hacia el baño para lavarse las manos. El dolor no cesa e Sylvia pregunta si él la puede ayudar, tiene poco dinero, pero le pagaría hasta el último centavo que invirtiera en ella sin importarle los sacrificios que tenga que hacer. Por primera vez, Sylvia le cuenta de cómo vienen los dolores, de lo que siente cada día cuando este la tortura. Patricio, le vuelve a repetir seco, que vaya a un médico.
Sylvia se levanta de la cama, se acerca a la puerta del baño, y acariciando la puerta cual si fueran las espaldas de Patricio habla suave:
- Si eres médico, ayúdame por favor, ayúdame a curarme.
- Soy ginecólogo de damas, no de prostitutas…-dice frío y con cierta ironía.
La frase le cae encima a Sylvia como un fardo pesado.
- ¿Cuál es la diferencia? Puedo ser más dama que cualquiera de ellas si me lo propongo… Todas esas señoronas son pura pose, se perfuman con Chanel para aplacar el olor a sexo de sus amantes, exprimen el bolsillo de sus esposos como vulgares prostitutas para pagarse sus caprichos, sus adicciones… todas las noches las veo por el barrio, buscando mujeres, niñas, drogas… Montadas en sus Mercedes se creen diosas y regalan los billetes con tal que alguien les mate el aburrimiento… Soy igual a cualquiera de ellas, si no mejor; solo que no tengo dinero.
Mientras Sylvia se defiende, Patricio cambia de color en el baño. Se quita su anillo de oro y la lanza al inodoro, se vuelve violento. Aprieta sus puños y rompe el espejo. Al escuchar el ruido, Sylvia calla. Patricio sale del baño y la observa con asco, con ira…
- Ni siquiera eres capaz de entender, A Sylvia se le acumulan las lágrimas y escupe el rostro de Patricio apenas a una cuarta del suyo. Patricio responde con un piñazo que la lleva al suelo y vuelve confiado sus espaldas. Se acerca a la cama a buscar sus ropas y Sylvia, rabiando, le arroja uno de sus zapatos, cuyo tacón puntiagudo como alfiler se clava en un ojo de Patricio. No le parece suficiente y toma la lámpara de noche entre sus manos y golpea la cabeza de este muchas, muchas veces, hasta que pierde las fuerzas y está salpicada de sangre.
Espantada, se arregla corriendo el pelo, las ropas, y sin retirarse bien los rastros de sangre en el rostro y el cuerpo, sale a la calle gritando: ¡Soy una prostituta con principios!, en un rapto demencial lo grita a todos muchas veces, mientras camina descalza, con la cabeza muy alta y la falda corta teñida de rojo.
NO LOGOmemos con papatas

El libro resume años de vivencias e investigación que me hubiese gustado sentir en mi piel. Visitar México, Tailandia, Filipinas, Indonesia, Haití y llegar a la maquila, llegar a sus vidas "bajo mínimos" y enmudecer y sentir de nuevo la vergüenza, la impotencia, la rabia, mucha rabia ante las manos atadas, ante los ojos ciegos, los oídos tapiados, y los labios secos.
¿Cómo se pueden cambiar el estado de cosas? ¿Qué hacemos Naomi? Por el momento ...
http://www.intermonoxfam.org/cms/HTML/espanol/818/CcJ%20para%20America%20Central.pdf
http://www.sinpermiso.info/articulos/
http://www.xs4all.nl/~alithium/fotografie/nyc.html#
Hay gente que no tiene las manos cruzadas y bombardea las multinacionales con su propia porquería. Tenemos que encontrar de nuevo el camino, a todos se nos ha dado el privilegio de la via, y las multinacionales nos las quitan en nombre del "valor de cambio". ¿Cuanto vale un niño que le han robado la risa, pues un niño soldado con armas pagadas por Shell? ¿Qué sentido tiene un minuto si 4 mueren de hambre y no hago nada por remediarlo? ¿Por qué no rompo las espejos, como las mujeres violadas, humilladas y que abortan por trabajar más horas que el Big Ben?
De que me sirve el dolor, y las lágrimas, si no hago nada productivo con ello. Por el momento, abrid los ojos...abrir los ojos...abrir los ojos...abrir los ojos...abrir los ojos y verán el CAMBIO.
¿Cuando acabará la dieta de patatas...?
Poema de Jorge Luis Borges ...para el hombre que busco...
El porvenir es tan irrevocable
como el rígido ayer. No hay una cosa
que no sea una letra silenciosa
de la eterna escritura indescifrable
cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja
de su casa ya ha vuelto. Nuestra vida
es la senda futura y recorrida.
El rigor ha tejido la madeja.
No te arredres. La ergástula es oscura,
la firme trama es de incesante hierro,
pero en algún recodo de tu encierro
puede haber una luz, una hendidura.
El camino es fatal como la flecha.
Pero en las grietas está Dios, que acecha.
Jorge Luis Borges
Cambios... en Cuba, en el 2003

Cambios
La vida en sus giros rotundos, a veces te abre las puertas hacia tus sueños,y de pronto, sin saber por qué se vuelve a cerrar. Una constante posibilidad de quedar en ridículo ante tus propios deseos acecha,y muchas veces,la respuesta, nuestra respuesta es el miedo.El deseo a renunciar. Otras estamos concientes de que nuestro camino,el camino esta en otra parte,sin embargo,la resistencia al cambio nos inmoviliza. Ahora mismo, quiero cambios, ahora mismo tengo miedo…
BIODANZA...

Danzar con la vida...Escuchar tu cuerpo y el mundo, a través del movimiento acompañado de música. Fortalecer tu identidad. Reencontrarte con tu yo olvidado, y darle la libertad para ser feliz. Seguir tu propio ritmo. Biodanza es un camino hacia las esencias y la plenitud. Vive, vive, vive, vive, vive, vive.......
Ana Belén , Anatomía
Ana Belén tiene una voz acariciadora, terciopelo hecho música. Poesía que entra por los poros e iluminan cada día con más fuerza. Descubrí su música en Cuba, y me aferré a ella como palomas voladoras que podían ayudarme a salir de tanta tristeza y carencias. El mundo se hizo más grande. El CD Anatomía, del 2007, tiene varias canciones que son prístinas, y que me emocionan. Si yo sentí, otro también, por eso comparto… Busquen ese disco, es un manjar para el espíritu.
Me gustaría (Letra d Bebe)
Me gustaría ser caballo
y llevarte galopando hasta el azul
me gustaría ser colmena y darte rica miel hasta que fueras abeja.
Me gustaría ser un indio
Y torturarte con mil besos hasta que te rindieras
Quisiera ser la luna llena
Y colarme por tu ventana sin que te dieras cuenta
Quisiera ser manta de tu cama
Y arroparte cada noche con todas mis ganas
Me gustaría ser un indio
Y torturarte con mil besos hasta que te rindieras…
Tan azul (letra de Javier Limón)
Era tan azul como tu calle de madrugada
Era como el manantial
Como Lafuente hermana de la plaza vieja
Esa que nunca vio el mar
Era tan azul como los ojos de la niña
Que en el puerto nos pedía un beso
Como las flores que tiraban
cuando nos marchábamos
Rumbo a los confines del tiempo
Tan azul era la luz del espacio
Tan azul como tu boca y mi voz
Tan azul como el campo, la lluvia y el sol
Tan azul nuestro amor
Tan azul la sombra verde del agua
Tan azul el barco en la tempestad
Tan azul fue la calma de la inmensidad
Tan azul la verdad
Tan azul el agua libre en tus manos
Tan azul sobre tu cara y tu piel
Tan azul como el ancho del amanecer
Tan azul como ayer
Tan azul fueron el aire y el fuego
Tan azul fue aquel silencio en la sal
Tan azul como el sueño de la libertad
Tan azul como el mar.
Yo soy la que soy (Letra de Víctor Manuel)
Sé algunas cosas que nunca estudié
Y me las traje al nacer
Como un tatuaje grabado bajo la piel
Como quien nace con sed
¡Ay! Yo soy la que soy
Nada más hablo con mi propia voz
Miro el espejo y lo vuelvo a mirar
Me consigo recordar
Yo era una niña y rompiendo el cristal
He conseguido escapar
¡Ay! Yo soy la que soy
Nada más hablo con mi propia voz
Hay fantasmas tan dentro de mi
Que tratan de hacerme infeliz
Y me atan los pies y las manos
Les miro, me miran y siguen ahí
Hay tantos sueños que nunca soñé
Dormidos bajo la piel
Tantas razones para agradecer
Haber nacido mujer
¡Ay! Yo soy la que soy
Nada más hablo con mi propia voz
Pero no termino (Letra de Gradelio Pérez)
Estoy dejando de quererte
Estoy tratando de olvidarte
Pero no termino, pero no termino
Estoy queriendo enamórame
Estoy buscándome otro amante
Pero no termino, pero no termino
Perdida en este laberinto soy una sombra de ti mismo
Si pienso escapar
Doy pasos atrás
Con esa sensación de que se escapa un tren
Y siento que se van con él mis sueños
Estoy fingiendo indiferencia
Para curarme de tu ausencia
Pero no termino, pero no termino
Estoy mintiéndome a mi misma
Que soy feliz y que te olvido
Pero no termino, pero no termino
En la punta de mis dedos

En la punta de mis dedos
Tengo un hilo en la punta de los dedos
el viento hace su danza junto a él y cuelgan
mis sentidos de este movimiento vital.
Busco el ritmo de las mejores palabras de los que
sintieron antes que yo y me invitan a encontrar
mi voz. Entro sola en mi laberinto. Doy la cara
y la mano a mi Minotauro.
Tengo un hilo en la punta de los dedos, hace música,
se enreda en mi cuerpo, y sacude mis sentidos en cada roce sutil.
Tengo un hilo en la punta de los dedos.
No lo voy a soltar.
YGM